domingo 13 de septiembre de 2009

jueves 3 de septiembre de 2009

Restauración ¿o lavado de cara?

Hoy hemos podido leer en la contraportada del Diario de Cádiz que ayer culminaron las obras de "restauración" de la fachada de la iglesia gaditana de San Antonio. Se especifica lo siguiente: con esta intervención, la parroquia e San Antonio ha cumplido con los diversos requerimientos de obras de ornato y seguridad que le había realizado el Ayuntamiento de Cádiz.



En dicha columna habría tres puntos que aclarar:

1. No sé si el periodista no estaba bien informado o es que intentan engañarnos. Me explico, se habla de obras de restauración y según la RAE, tiene las siguientes acepciones:
- Recuperar o recobrar.
- Reparar, renovar o volver a poner algo en el estado o estimación que antes tenía.
- Reparar una pintura, escultura, edificio, etc., del deterioro que ha sufrido.

Curiosamente, paso por este edificio diariamente y me detengo ante él día tras día, de manera que he podido comprobar que sólo se ha llevado a cabo un repinte de la fachada que, dudo mucho, fuese como el que lució en la reforma de mediados de s. XIX. Por tanto no se ha recuperado nada.


2. Parece mentira, que se haya costeado el levantamiento de un andamiaje sólo para pintar y además, para pintar con mal gusto, pero bueno, cosas peores se han visto. Lastima que lo realmente interesante, genuino y en mal estado de esa fachada es la magnífica portada dieciochesca echa en piedra arenisca que alberga una muy buena talla de San Antonio en mármol que pasa desapercibida, como todo lo interesante de esta ciudad. Es de las mejores portadas que hay en Cádiz por su originalidad y buena factura, relacionable con la influencia del barroco sevillano y ha estado siempre ABANDONADA, cruelmente maltratada por los excrementos de palomas, esos animales que no hacen bien ninguno, sólo destrozar fachadas y esparcir microbios. ¿Quién ha dicho que la portada-retablo esté exenta de falta de seguiridad? ¡Si necesita una restauración inmediata!



3. Espero que el Ayuntamiento, igual que se entretiene en cambiar los papeles legales para que aparezca el masculino y femenino, como está ahora tan de moda por ZP y sus secuaces, también se preocupe de darse una vueltecita por Cádiz con algún historiador o historiador del arte (ya que ellos parecen nulos en la materia) y se percaten de lo que realmente necesita intervenciones en Cádiz. Porque no sé de qué vamos a presumir de cara al público en el 2012, ya que se habla tanto de esta fecha... como si los gaditanos no viviéramos en la ciudad el resto de años...

P.D.: Los seres inmundos se siguen posando...

miércoles 26 de agosto de 2009

Imagen desaparecida ¿o no?

Es la iglesia de Santo Domingo uno de los templos gaditanos que más pérdidas y destrucciones ha sufrido durante la el siglo XX. Además de dos incendios bajo la II República –en 1931 y 1936-, el templo dominicano no se salvó tampoco de ser afectado por la trágica explosión de 1947, que destrozó el camarín de nuestra Patrona.

Afortunadamente, no hay mal que por bien no venga, y este último desastre sirvió para que la Dirección General de Regiones Devastadas acogiese el Santuario bajo su protección y se llevase a cabo una buena restauración que salvó el edificio, aunque no pudo paliar la pérdida de parte de su mobiliario durante los saqueos de la década de 1.930.

De las sucesivas destrucciones se salvaron piezas muy características, como el marmóreo retablo mayor, salvo el camarín, y algunas imágenes de valor, como la de Nuestra Señora de la Misericordia de Savona, a la que acompañaba arrodillado el Beato Antonio Botta, conjunto que se veneraba en el retablo colateral del crucero del lado de la epístola.


La imagen de la Virgen, que José Miguel Sánchez Peña adscribe a la escuela genovesa, desapareció misteriosamente a finales de la década de 1950 o principios de la de 1960. Sólo se conoce el paradero de la imagen del Beato, que, al menos, hasta hace poco, se guardaba en la torre del Santuario. En el lugar que ocupaba este conjunto escultórico, se encuentra hoy una imagen contemporánea de Santo Domingo de Guzmán.

Diversos investigadores gaditanos han intentado en los últimos años descubrir el paradero de la imagen desaparecida, pensando que se hallaba fuera de Cádiz, pero los esfuerzos resultaron vanos. La última hipótesis apunta a que la talla está guardada en el propio convento dominico, y que ha servido de Pastora en el nacimiento que se monta allí en Navidad. El rector de Santuario lo negó públicamente en la prensa.

Sería magnífico para Cádiz que, en la medida de lo posible, el conjunto escultórico de Nuestra Señora de la Misericordia, titular de una Cofradía de Genoveses, pudiese volver a su emplazamiento habitual. En la iglesia de Santo Domingo existen actualmente otros altares donde ubicar la imagen del fundador de la Orden de Predicadores que ahora mismo ocupa el retablo de la Virgen de la Misericordia.

Artículo escrito por FJB

martes 25 de agosto de 2009

Un santo gaditano en el exilio

La reforma litúrgica de 1969 se mostró respetuosa con los templos de valor histórico y artístico; sus disposiciones se referían, sobre todo, a las iglesias de nueva construcción. Sin embargo, en no pocos casos, nuestros templos antiguos, que habían sido concebidos para celebrar la liturgia anterior, sufrieron amputaciones y remodelaciones que supusieron irreparables pérdidas artísticas. Se dio el caso de que iglesias que habían resultado indemnes en la persecución religiosa de la II República, sufrieron estragos después del Concilio, en aras de una reforma litúrgica mal entendida. ¡Cuántos púlpitos, cuantas rejas, cuántos tabernáculos, e, incluso cuántos retablos e imágenes sufrieron la devastación provocada por un mal entendido “aggiornamiento” de la liturgia!

En Cádiz, uno de los templos que más sufrieron el huracán fue, sin duda, el Oratorio de San Felipe Neri. Una desafortunadísima reforma, ejecutada a finales de la década de 1960, conllevó la supresión del púlpito, de las rejas de las capillas, de los confesionarios antiguos y, lo que es peor, de diversas imágenes de valor artístico.
Desgraciadamente, todas estas piezas se encuentran hoy día perdidas o ilocalizadas. Sólo una de las imágenes perdidas por entonces, un San Juan Nepomuceno que se situaba en el banco del retablo que ocupó durante años la Cofradía de Agua y Luz, se encuentra perfectamente localizada e identificada. Su ubicación actual es el claustro del Hotel Monasterio de San Miguel de El Puerto de Santa María, si bien la imagen no se encuentra completa. Faltan unos ángeles niños que rodeaban la nube sobre la que se yergue el santo, los cuales se hallan actualmente depositados en la Casa de Hermandad de Agua y Luz. En Semana Santa, estos angelitos suelen colocarse en el frontal del paso del Cristo del Stmo. Cristo de las Aguas, rodeando el escudo de la Cofradía.

La imagen del San Juan Nepomuceno, de excelente factura, se encuadra en la escuela genovesa de escultura en madera, tan activa en Cádiz en el siglo XVIII. Su autor nos es desconocido. En el libro “Escultura Genovesa, artífices del Setecientos en Cádiz”, la escultura aparece catalogada con el número 111.

Como es habitual en la iconografía de este santo, aparece arrodillado sobre una nube, mientras contempla el crucifijo que porta en su mano izquierda. Viste sotana y sobrepelliz con muceta de armiño.

Esperamos que, con ocasión de la restauración integral del Oratorio que se está acometiendo con vista al Bicentenario de la Constitución de 1812, esta imagen vuelva a su emplazamiento original tras ser adecuadamente restaurada. Lo reclama tanto el respeto debido a nuestro patrimonio histórico como la conveniencia de que la iglesia de San Felipe y su mobiliario sacro presente el aspecto más próximo posible al que tenía durante la celebración de las Cortes.

Artículo cedido por FJBP

jueves 20 de agosto de 2009

El PP exige al Gobierno Central que retome el proyecto de la Catedral

Información/G. F. El PP presentará al Pleno del próximo mes una moción en la que instará al Gobierno a que incluya en los Presupuestos Generales del Estado una partida presupuestaria para continuar la rehabilitación de la Catedral de Cádiz, dentro de unos trabajos ya iniciados y que se paralizaron en 2004. Hasta el año 2004, gracias al Gobierno de la Nación, se llevaron a cabo obras correspondientes al Plan de Rehabilitación de la Catedral, a través de la financiación del Programa de Inversiones del 1 por ciento Cultural. Así se culminaron proyectos como los de la Capilla de la Reliquia, el Trascoro y la Cúpula. También se ejecutaron dos proyectos mas, uno de la Junta de Andalucía y otro de la Fundación del BBVA. En este sentido, el equipo de Gobierno denuncia que actualmente “las obras siguen paralizadas por no contar con la financiación correspondiente, lo que pone cada vez mas en peligro la continuidad de dicho proyecto de rehabilitación”. Asimismo el PP añade que hasta el momento Fomento “no ha comunicado al Cabildo Catedralicio su intención de continuar”. Por ello, pedirán al Ejecutivo de la Nación que éste apruebe “urgentemente” su incorporación a los presupuestos.

Un gaditano preocupado

Soy un gaditano preocupado por el patrimonio religioso de nuestra ciudad, a pesar de no tener grandes conocimientos, por lo que desde estas líneas pretendo que alguien verdaderamente preparado sea capaz de darme una explicación a las dudas que a continuación me planteo.

En primer lugar, saber como es posible que parte de nuestras obras religiosas desaparezcan de sus lugares sin que los gaditanos sepamos a donde van aparar, caso de la Virgen que existía hasta hace bien poco en el castillo de San Sebastián, caso de las imágenes que formaban parte del retablo de la capilla del Castillo de Sta. Catalina, las distintas obras de arte que se encontraban en la Capilla del Pópulo antes de su restauración y que no han vuelto a su lugar. Me parece imperdonable que nuestras joyas gaditanas salgan de la capital por lo callado, intentando que nadie se entere, que no se note que nuestro patrimonio se empobrece para engrandecer a otros, como ocurrió con los ángeles de la Roldana del Monumento del Jueves Santo de la Catedral que han terminado en Barbate.

Entiendo que se pueda traspasar una joya de una iglesia a otra para cubrir necesidades de las mismas, pero siempre dentro de la misma localidad y así seguirán perteneciendo al patrimonio de nuestra ciudad, pero lo que se nos va fuera, lo perdemos.

Son muchas las joyas que poseemos en sacristías y museos parroquiales que solo unos pocos gaditanos conocen, son muchas piezas de valor que los ciudadanos normales nos gustaría conocer, poder contemplarlas y admirarlas, pero, ¿quién las controla?¿Cuántas han desaparecido ya?¿Cuántas nos quedan?¿Cómo es posible que se permita?

Sinceramente soy un gaditano bastante preocupado; los jesuitas se marcharon y no sabemos si se fueron con ellos otras obras de arte, el Oratorio de San Felipe Neri en obras y no sabemos si ha desaparecido ya o desaparecerá parte de su patrimonio religioso, y luego el patrimonio de nuestras órdenes religiosas, como los Dominicos, Carmelitas, Franciscanos o Agustinos, que recibiendo órdenes superiores pueden trasladar obras de Cádiz a otros conventos españoles de sus respectivas órdenes. Esto mismo ha ocurrido con ornamentos litúrgicos de los franciscanos que han emigrado a Chipiona o también los agustinos quisieron llevarse al Cristo de la Buena Muerte…

Me encantaría no tener razones para no preocuparme.

Artículo anónimo recibido por correo electrónico

sábado 15 de agosto de 2009

¿Casco histórico protegido?

Es una suerte y una gran alegría para todo gaditano saber que vivimos en una ciudad llena de historia y que sus edificios están protegidos. Dicen que tenemos el casco del siglo XVIII mejor conservado de Europa, todo un orgullo.

He podido comprobar como la vigilancia para esta conservación tiene su eficacia, pues muchos de los vecinos de nuestra ciudad han intentado quitar balcones o ventanas de madera para ponerlas metálicas y no lo han consentido. Por otro lado, los mismos responsables han permitido que los barrotes de hierro de nuestra Cárcel Real –monumento andaluz- desaparecieran junto a sus ventanas de madera para colocar las metálicas; ¿qué ha pasado aquí?

He podido comprobar que no permiten hacer barbaridades en nuestras fachadas, pero dan permiso para construir en algunos edificios una planta más desigualando la fachada y creando un verdadero parche, ¿para qué? ¿Para que se reconozca lo viejo de lo nuevo? Dicen que se respeta las edificaciones palaciegas de nuestros casco histórico, pero tenemos un edificio como es el de la Casa de la prensa que guarda su fachada antigua aunque con el herraje pintado al estilo jerezano y no al gaditano y un interior contemporáneo que choca con el auténtico estilo gaditano habiendo perdido hasta su patio ¿Es lógico?




He podido comprobar cómo es necesario rellenar un montón de formularios para cambiar algo de una fachada de nuestro casco histórico para evitar que se pierda su conjunto, pero luego nos encontramos con fachadas de nueva construcción que no tienen nada que ver con dicho estilo y se da el visto bueno, tenemos como ejemplo la última finca levantada en la calle Cervantes cerca de la Plaza del Mentidero. ¿No es esto un contrasentido?

Nos dicen que están reformando las fincas antiguas; y es verdad, pero desaparecen materiales que estaban en perfecto estado como la escalera de mármol genovés de la Casa de las Viudas de la Plaza de Falla, algún que otro brocal de mármol genovés de algún que otro patio, se pierden aljibes de distintas casas reformadas y supongo que muchas cosas más que desconozco. ¿Realmente se está protegiendo nuestro patrimonio?

¿Dónde están los restos arqueológicos que aparecieron en la plaza de San Antonio cuando las obras del aparcamiento subterráneo? ¿Dónde las cuatro estaciones representadas por figuras neoclásicas de la Plaza de Mina y las de la Plaza de Candelaria? ¿Cuántas cosas más nos ocultan los responsables del mantenimiento y cuidado de nuestro patrimonio urbano?

Si estoy equivocado, espero que me lo demuestren, si no, deseo que los políticos que fueron votados por nuestro pueblo tomen carta en el asunto para la buena conservación de nuestro casco histórico que es un legado de nuestros antepasados para nosotros y para generaciones venideras. No permitáis más fachadas fuera de tono de nuestro histórico casco antiguo, que estoy seguro que son grandes arquitectos los que los hacen y que son más funcionales pero que vienen bien para fuera del casco histórico, no dentro de él.

Esperando alguna respuesta aclaratoria a lo que aquí expongo como gaditano amante de su tierra.


Artículo de A.T. (seguidor de este blog)